Actualidad laboral
Notas y Noticias

Es frecuente que al hablar de Juventud y Empleo, haya un lugar común al cual
todos se refieren: los jóvenes Ni-Ni. Este término refiere a chicos (hasta 25
años aproximadamente) que ni estudian, ni trabajan. Este fenómeno mundial ha
sido descripto por varios estudiosos. Llama la atención que aunque posean el
potencial para ser productivos, se encuentran desempleados por diversas razones,
tanto la falta de oportunidades como por desmotivaciones personales.

La contracara menos visible de este colectivo de jóvenes, y casi ubicados en

la vereda de enfrente, son los Jóvenes Si-Si. Ellos se caracterizan, tal como
indica su nombre en que SI Trabajan y SI estudian. De las estadísticas se
desprende que 1 de cada 10 jóvenes en la Argentina estudia y trabaja combinando
esfuerzo en terminar la escuela y manteniendo su primer empleo. De esta manera
desarrollan responsabilidades y autonomía.

Debido al alargamiento de la etapa de la juventud y al aumento de la
participación en estudios superiores, el índice de jóvenes que trabajan y
estudian va aumentando a lo largo del tiempo. En este camino son apoyados por
padres y docentes pues esta doble característica marca a los chicos al
desarrollar voluntades y hacer el esfuerzo de mantener ambos proyectos en
simultáneo. Si bien es cierto que hay muchas motivaciones individuales
(necesidades económicas, obtener independencia familiar, planes personales,
entre otras), en la actualidad cada vez más empresas están interesadas en este
tipo de perfiles jóvenes para incorporarse a las organizaciones como
trabajadores.

En este punto de conjunción, tanto empresas como instituciones educativas
suelen amoldarse para que el joven pueda desempeñar sus funciones (sean
laborales o académicas) con el mayor rendimiento posible. Pese al cansancio que
genera mantener ambos espacios en paralelo, el trabajar y estudiar es una
tendencia que crece en nuestra sociedad y se refleja en las estadísticas: en los
últimos 6 años en Argentina la tasa de Jóvenes Si-Si creció casi un 4%.

Ellos agregan: “El prejuicio de la sociedad es que no somos irresponsables,
pero lo cierto es que somos tan responsables como los adultos.”