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11-05-2017 La posibilidad de contribuir a diversas causas no debería ser “monopolio” de las estrategias hacia los empleados que implementan las grandes firmas

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La mayoría de las veces, cuando se habla de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) y de voluntariado corporativo, se refiere exclusivamente a lo que sucede en grandes empresas. Pero es un paradigma que debe cambiar.

Existen escasas participaciones que sean tan favorables para todos los actores involucrados como las actividades de voluntariado corporativo: grupos de empleados que, bajo el paraguas de la organización, son motivados a participar en diferentes propuestas para poder ayudar en causas solidarias y lograr un entendimiento más profundo de la responsabilidad social.

Desde el punto de vista del área de Recursos Humanos, los beneficios de este tipo de acciones pueden ser muchos y de los más variados. Algunos son:

- Fomenta la creatividad y la innovación;

- Incrementa el grado de motivación y sentimiento de autoestima personales, al involucrarse en una acción grupal de impacto público que trasciende la tarea habitual de los individuos;

- Invita a poner a prueba habilidades profesionales, nuevas o existentes;

- Fideliza a los colaboradores;

- Promueve un clima laboral positivo;

- Mejora la imagen pública de la organización y permite construir un puente entre la empresa y la comunidad;

- Coloca en un pie de igualdad a directivos y empleados, porque en las acciones solidarias es preponderante el rol que se desempeña en el terreno por sobre el cargo;

- Impulsa habilidades de liderazgo, comunicación, escucha activa y colabora en mejorar las relaciones y capacidades de trabajo en equipo.

Por todos estos motivos, no es un factor determinante el tamaño de la empresa para poder brindarle a los empleados la canalización de sus esperanzas y esfuerzos para ayudar al otro.

Es muy habitual que las personas quieran comprometerse con la realidad social, pero no sepan cómo hacerlo o a quién y dónde acudir. Una vez que se abre esta puerta, son los mismos empleados los que proponen a la empresa diferentes lugares o campañas para colaborar.

Por definición, el voluntariado enriquece a muchos actores, incluso a las entidades sociales, que se benefician de los conocimientos, las habilidades profesionales y la experiencia para poder lograr el cumplimiento de sus campañas y también ampliar los proyectos.

Sobran motivos para involucrarnos y poder empezar cuanto antes con RSE en todos los espacios de trabajo, sin importar el lugar, rubro y ningún otro aspecto. Solo tener la convicción de ayudar al que más lo necesita.

Por Verónica Dobronich, Gerente de RR.HH., docente de grado y posgrado